Actualmente
situado en las proximidades del Museo de la Minería, fue
la Mina San Vicente, de pozo vertical con jaula de un solo vagón
y una bocamina cerca del pueblo, la primera explotación minera
en la que se desarrolló la experiencia de nacionalización
o socialización.
Propiedad
de D. Víctor Felgueroso en 1917 era gestionado a través
de una sociedad denominada Carbones de San Vicente. En el año
1925, la empresa que atravesaba una situación crítica,
deja de abonar a los trabajadores sus correspondientes salarios.
En 1926 el SOMA hizo un préstamo de 95.000 ptas a la empresa
para abonar los salarios tomando como garantía:
- 313 acciones
de la empresa.
- Resguardo
de 150 obligaciones de la misma.
- La obligatoriedad
de abonar los salarios pendientes.
La dirección de la empresa no sólo se negó
a abonar las mensualidades pendientes sino que nunca devolvió
al sindicado el citado préstamo. Ante esta situación
el SOMA se plantea dos alternativas:
- Intentar
la autogestión.
- Ir contra
los organismos patronales por presión.
En
la reunión del Comité Ejecutivo del SOMA de marzo
de 1926 D. Manuel Llaneza impone su criterio para iniciar los postulados
económicos y sociales que el sindicado propugnaba dando comienzo
un ensayo de socialización que marcó todo un hito
en la Historia de la minería asturiana.
En
1928 la producción de carbón de este pozo era de 10.311
toneladas con unos beneficios de 339.698 ptas. Sin embargo en 1929,
la crisis mundial de superproducción y la financiera de este
año establecieron un marco completamente adverso reduciendo
la producción a 9.951 toneladas y en 1930 a 7676 por lo que
en Abril de 1931 se despidieron por sobrantes 50 trabajadores. Actualmente
el pozo que se hallaba cerrado, ha sido restaurado y albergará
el futuro museo del Movimiento Obrero. |